Un incomprendido que no sabía que hacer con su vida, se concentró siempre en hacer felices a los demás olvidándose de como hacerse feliz a si mismo, su alma destruida gritaba a gritos desesperanzadores queriendo rescate pero nadie la escuchaba. Sencillamente había tocado fondo tantas veces que desconocía si tenía fuerzas para pararse más, pareciera que se iba a dejar consumir por la adversidad.